viernes, 22 de julio de 2011

No eres nada


El olvido por fin te alcanzó.
Fue consumiendo todo lo que sentía por ti hasta convertirte en recuerdo.
Y no es solo es tú ausencia, aunque ella ayudo mucho a todo esto.
Es algo más.
Es todo eso que esperaba llegar hasta que llegó.
Te borraste tan profundamente, que ya ni al verte pasa nada.
Eres como una parte más de todo eso que miran mis ojos.
Ya no eres luz ni esperanza, no eres deseo ni necesidad.
Tú que lo eras todo y ya tú no eres nada.

Angel y Demonio


Se acerca sigilosa mi alma a tu cuerpo desnudo.
Eres como el sol de medio día.
Las tentaciones se centran en el pecado que envuelve tu cuerpo, eres en sí misma la palabra satisfacción.

Como escaparse a tu llamada nocturna, como decirle no al frenesí de tus noches, o a esas tardes de domingo calladas que decoras con tu sensual sonido.

Pero me has causado un problema. Eso de no amarte ha cambiado.  Quizás no era justo dejar los sentimientos fuera de esto.
Ahora ese cuerpo no es tuyo, ni mío, es como si de pronto le colocaran alas y subieras a lo más profundo del cielo.
Ahora tus ojos son más claros y profundos, tu voz ya no hace ruido, y comienzo a escucharte, tus manos pasado el deseo ya no se sienten frías, tus miedos ahora también son míos, ahora ya no puedo esperar la noche y los domingos llega la tarde con el reloj enojado conmigo.
Pero llegado la noche y llegado la tarde de domingo, envuelves a mi alma ahora en un paraíso sin sentido, es como si bajaras del cielo convertida en ángel y sin dejar de serlo me hicieras probar del pecado más maligno.